domingo 22 de noviembre de 2009

Miedos infantiles


Tanto en los niños como en los adultos existen tantos miedos como personas.


Los miedos más comunes son a los cambios: un cambio en la rutina del niño (cambio de colegio, de vivienda, de comida, de amigos, de cultura, etc.) provoca como reacción natural una situación de inseguridad, que genera miedo. En este momento, es importante explicar al niño lo más claramente posible el cambio que se ha producido o se va a producir, para que pueda prepararse a él.

Miedo a las personas desconocidas: es necesario enseñar al niño el peligro que comporta hablar con personas que no conoce, pero sin aumentar sus miedos.

Miedo a la oscuridad: uno de cada tres niños pequeños teme a la oscuridad. Este miedo puede surgir a partir una mala explicación de cuentos de monstruos, o a partir de pesadillas y situaciones imaginarias.

Miedo a los animales: hay que acostumbrar a los niños a tratar con animales desde una edad temprana, también a través de fotografías, documentales, cuentos, pero enseñarles a tener respeto.

Miedo a los truenos y a las tormentas, miedos nocturnos: algunos niños tienen problemas para dormirse si no tienen a sus padres al lado. El miedo nocturno puede estar relacionado con el miedo a la oscuridad, las pesadillas, etc.
Miedo a la separación*: dentro de su instinto natural, el niño sufre cuando lo separan de las personas a las que está afectivamente unido, sobre todo, de su madre.

Miedos escolares: el colegio es el lugar donde los niños pasan la mayor parte de su tiempo, por eso los temores escolares son muy comunes. Existen cuatro tipos de miedos escolares:
Miedo al fracaso escolar y al castigo
Miedo al malestar físico
Miedo social ante actividades públicas, como leer, tocar la flauta, etc.
Los miedos infantiles entran dentro de la normalidad del proceso de desarrollo del niño, por eso, a no ser que interfieran en su vida cotidiana, no les des una importancia mayor de la que tienen. En caso contrario, si el niño se mostrara continuamente inquieto y eso le impidiera llevar una vida normal, puede resultar de utilidad acudir a un psicólogo.


Y ustedes que miedos tenian de niños, yo absolutamente a la oscuridad!

viernes 6 de noviembre de 2009

Se nos mueren los jovenes...

La noticia del estudiante de 14 años que se quitó la vida de un disparo en el colegio donde cursaba sus estudios secundarios delante de una docente que intentaba convencerlo para que no lo hiciera, en Mariano Moreno, Neuquén, Argntina, nos sacudió otra vez como sociedad.
Sgún la fría estadística la mayor causa de muerte entre los jóvenes es externa, es decir que no es por muerte natural como enfermedades, sino por violencia y entre ésta, el mayor número es por homicidios o suicidios. En Argentina la droga, el alchohol, la marginación llevan a este tipo de situaciones, de las cuales tampoco escapan la clase media o media alta.
Por lo tanto es un grito de atención de que algo está mal, algo hicimos mal, los jóvenes se mueren sin cumplir el ciclo normal de la vida y eso duele, entristece. Que hacer? no lo sé, pero de algo no cabe duda, es responsabilidad de nosotros, de los mayores.

jueves 22 de octubre de 2009

Travesuras



Nos encontramos una gran cantidad de travesuras que hacen los niños, algunas realmente ingeniosas que llegan a sorprendernos, incluso si recordamos un poco nuestra infancia, veremos que de igual modo nosotros también las hacíamos.
Cortarse el pelo con unas dotes auténticas de peluquero, cortarle el pelo a alguien que está durmiendo, tirar los juguetes por la ventana o simplemente introducir cualquier objeto dentro del video o del dvd. Toda una serie de travesuras típicas de la edad, claro que también influye el carácter del niño para que una travesura sea mayor o menor.
Algunas veces sus travesuras han sido la causa de nuestras risas por su ingenio u originalidad, otras veces nos enojamos con el pequeño diablillo, pero en el fondo nos damos cuenta que es una evolución natural. Nos imitan la conducta, como cuando ve que mamá se pone la crema de la cara y cuando tiene la oportunidad él hace lo mismo gastando más de medio bote de una crema que es bien cara, .Algunos de los accidentes infantiles, son debido a las travesuras y por esta razón, debemos ponerles freno ya que algún día la travesura podría estar fuera de límites y podría tener unas consecuencias nefastas. Aunque sea normal que un niño haga trastadas, tenemos la responsabilidad de transmitir a los hijos unas normas de conducta, pero también debemos discernir de las travesuras peligrosas de las que no lo son.
Mi hijo mayor era muy liero, la que más nos impactó y siempre recordamos es cuando fuimos a pasear a un parque muy grande, con enormes árboles y de pronto desaparece, no está por ningún lado. Era un niño de 4 años, delgadito y chiquito, preguntamos por todos el parque, nadie lo había visto. Ya desesperados decidimos ir a la policía, cuando Franco va a cerrar el baúl descubre que el pequeño demonio estaba allí escondido.

Seguramente muchos de ustedes tendrán anécdotas que contar de sus travesuras o de sus niños, queda abierta la invitación para reirnos juntos.

viernes 9 de octubre de 2009

El abrazo


El abrazo es un lenguaje universal del 'Homo sapiens'. No hace falta hablar árabe, chino o swahili para captar lo que están expresando dos individuos de estas diversas comunidades culturales cuando se muestran afecto con este gesto tan característico de nuestra especie. Al igual que la sonrisa, el llanto o el beso, un abrazo no necesita traducción alguna. Es uno de esos rasgos que trasciende las barreras lingüísticas de nuestra Torre de Babel y los muros de la incomprensión entre fronteras tribales. Hay múltiples variedades de abrazos: no es lo mismo la fusión erótica de dos amantes que el cariño entre un padre y un hijo o la camaradería entre dos viejos amigos que vuelven a encontrarse tras muchos años de ausencia. Pero todos ellos (al menos si surgen de un sentimiento genuino, sin máscaras fraudulentas ni engaños traicioneros) simbolizan el amor entre dos seres humanos.
Por eso resulta tan interesante, y conmovedor, un estudio que acaba de publicarse en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' ('PNAS') sobre la importancia de los abrazos en las relaciones entre chimpancés. Según ha comprobado la primatóloga británica Orlaith Fraser en una investigación realizada en el Zoo de Chester (noroeste de Inglaterra), estos grandes simios recurren al lenguaje afectivo del abrazo para expresar su solidaridad y dar consuelo a un hermano maltratado. La doctora Fraser y sus colaboradores se pasaron 18 meses examinando el comportamiento de un grupo de 22 chimpancés adultos. El objetivo de la investigación era analizar a fondo lo que ocurría inmediatamente después de cada conflicto que surgía entre ellos, cuando se peleaban por comida, sexo o sencillamente porque dos de ellos querían sentarse en el mismo sitio.
El hallazgo más llamativo fue que en más de la mitad de los casos, el chimpancé que perdía una pelea, y en muchos casos acababa malherido, recibía en cuestión de segundos un afectuoso abrazo de otro miembro del grupo. Este gesto de cariño siempre lo ofrecía un individuo con el que la víctima mantenía una relación de especial amistad (es decir, su compañero favorito de juegos con el que habitualmente compartía comida). Además, los investigadores comprobaron que este abrazo solidario actuaba de inmediato como un calmante eficaz que reducía el estrés del chimpancé perdedor: en poco tiempo, su comportamiento pasaba de un nerviosismo evidente, delatado por el hecho de que se rascaba continuamente, a un estado emocional mucho más sosegado.

LLevado a nosotros los seres humanos, pienso cuanta necesidad tenemos a veces de que nos abracen, cuanto reconforta el afecto de un amigo, de un padre, un hermano en momentos díficiles de nuestra vida. Por eso si alguien está mal, no lo dudes abrazalo, seguro lo estarás reconfortando.

sábado 3 de octubre de 2009

Quedate un poquito más negra.


Mercedes Sosa la negra como le dicen cariñosamente se nos muere, yo quisiera que ocurra un milagro, que se quede un poquito más.

miércoles 23 de septiembre de 2009

Esas dulces palomitas


Cuántas veces hemos estado sentados en alguna plaza y hemos visto como mucha gente alimenta a decenas de palomas que se arremolinan desesperadas en busca de migajas de pan o galletitas? Ver este cuadro en cualquier plaza o parque de la Argentina o de cualquier otro país, es casi tan normal como observar a la gente sacando a pasear a sus perros o a los niños jugando a la pelota.

Por eso es muy difícil creer que hoy en día las palomas sean consideradas una plaga en la mayoría de las ciudades del planeta. La paloma bravía o doméstica es la especie más conocida de las 300 variedades que existen en el mundo. Las palomas rápidamente se han habituado a vivir en los grandes centros urbanos, utilizando la disposición arquitectónica de los edificios para anidar. Como las palomas siempre vuelven al lugar donde nacieron, y son aves sedentarias y residentes, se hace complicado ahuyentarlas. Esto sumado a la falta de depredadores naturales que controlen la cantidad de individuos, las sobras de comida que les permiten alimentarse con facilidad, y al hecho de que tienen una rápida reproducción (algunos estudios aseguran que llegan a duplicar su cantidad anualmente), hace que las palomas proliferen en la ciudad y se hayan convertido en una de las plagas urbanas más problemáticas.

En su plumaje hospedan garrapatas, chinches, piojos, vinchucas, pulgas y otras tantas clases de ectoparásitos que se pueden trasmitir a mascotas y a humanos, y son perjudiciales para la salud. A través de sus excrementos se trasladan hongos, bacterias y parásitos, que contaminan el ambiente. Son de las enfermedades más conocidas la “histoplasmosis pulmonar”, la “criptococosis”, “salmonelosis” y la “psitacosis” (causa fatiga, fiebre y dolor de cabeza, y se trata con antibióticos comunes); todas ellas se trasmiten por contacto directo, o al secarse las heces y ser transportadas por el aire, la gente llega a inhalar un polvo microscópico que es suficiente para provocar trastornos y producir el contagio.

Creo que esta información es muy importante conocerla dado que uno suele llevar a los niños para que vean las palomas, las alimenten e incluso las toquen por desconocer los peligros que pueden acarrear, yo misma tengo fotos con todos mis hijos en las plazas rodeados de paloma.

miércoles 9 de septiembre de 2009

Carteles curiosos

Quien escribió el cartel no sabe multiplicar.
Justo, se nota que la gente obedece




Este cartel se encuentra en el pueblo de Putagan, cerca de Linares Chile.