sábado, 11 de septiembre de 2010

En el día del maestro...

Hoy se festeja en Argentina el día del maestro. Es un día que despierta recuerdos de la infancia, de ese tiempo pasado en la escuela, del miedo del primer día de clase, de la expectativa de la maestra que nos tocaba, los comentarios de los que ya la habían tenido, que es buena, que es mala, que es muy exigente.
Pero hoy no quiero hablar de las maestras que yo tuve, sino de una muy especial que un día quiso dejar la vida, se arrojó a las vías del tren de la estación de mi ciudad.
Dicen que estaba muy deprimida, que ya había amenazado con matarse, que la familia no se ocupó lo suficiente, dicen y dicen tantas cosas.
Yo de haber sabido, hubiera querido decirle cuanto la querían todos sus alumnos, como había incentivado en sus chicos, como ella los llamaba, el amor por la lectura, con cuanta claridad enseñaba. Que aún estando jubilada seguia enseñando en su casa, y leyendo historias y cuentos en diferentes escuelas y bibliotecas barriales donde era invitada.
Le hubiera dicho "decime que necesitas vos que siempre con tu madre Reina, también docente, sacaban plata de su bolsillo y compraban zapatillas y útiles para los chicos más pobres".
Le hubiera dicho "necesitas un hombro para llorar, vos que siempre abrazabas a tus alumnos cuando estaban tristes, cuando venian de sus casas mal porque no tenían contención y llorabas con ellos e ibas a sus casas para hablar con los padres".
Le hubiera dicho "veni que te explico que la vida es un don, no te la quites, como vos te esforzabas en explicarle a los chicos y te desesperabas cuando no te entendían y si los retabas aquéllos con problemas de conducta, sabedora que detrás de esa actitud había una historia díficil, lo abrazabas y lo acariabas como una mamá, tratando de que te comprenda y que te escuche".

Y pienso que habrá pasado por su cabeza, que valor tuvo que tener para arrojarse al paso del tren, que pena Graciela que pena que todo el cariño que supiste conseguir no pudo contener tu tristeza, tu dolor, tu falta de ganas de vivir.

17 comentarios:

Genín dijo...

Pobrecita, que triste, que descanse en paz...
Besitos y salud

Alicia Seminara dijo...

Qué tristeza, a veces las personas más generosas afectivamente son las que menos reciben cariño. Y tal vez ella era tan amorosa porque le faltaba amor.

Besos, Elsa.

Luis dijo...

Hola Tia Elsa:
He conocido la existencia de tu blog por medio de Isol, y me he permitido hacerte una visita, que espero repetir en el futuro, si no tienes inconveniente.
Tu entrada me interesó...
Así mismo, te invito a que pases por mi blog.
Cordiales saludos,
Luis

RosaMaría dijo...

Desgarrador y amoroso mensaje que seguramente tu maestra recibirá donde esté. Te abraza con cariño: Rosa

Gamar dijo...

Siempre son tristes esos casos y nos dejan más dudas e incertidumbre que cargar.
Hace unos 10 años ya, el que era director de la escuela donde trabajo decidió ahorcarse y lo hizo en un salon de la escuela. Sin dudas algo quiso decir, pero quién sabe con certeza que?.
Saludos y muy buena entrada la de hoy

Verónica Marsá dijo...

Tal vez nadie le dijo nunca que la quería o le dio las gracias por su labor. Yo la entiendo, trabajar duramente años y años, con vocación y con pasión y que nadie te lo reconozca es muy duro, si lo sabré yo.

Beso y buen domingo.

mariarosa dijo...

Pobre Graciela, tal vez, hoy recien este en paz, y es seguro que sí.

Triste historia, un beso.

mariarosa

Juan dijo...

Tía Elsa

Qué maravillosa maestra fue Graciela. ¡Cuánto amor, cuánto cariño y cuánta dedicación a su labor docente, a sus alumnos y a quien quisiera escucharla!
Pero la vida tiene estas cosas, que la mente se perturba, que se entra en un callejón sin salida y que toma uno una decisión penosa para ella y para los que la amaban.
Dios la tenga en su compañía porque fue una buena persona que dio toda su vida por los demás y estoy seguro que Él sabrá valorar eso, pues es Omnipotente y Sabio

Un abrazo.

Juan Antonio

bardinda dijo...

Triste final para una persona que merecía algo mejor.

Un saludo

Liduvina dijo...

Qué tristeza...

De todas maneras creo que hay recompensa para quienes en la vida supieron iluminar a los demás

Saludos!

http://liduvinaautorreciclada.blogspot.com/

Ma. Antonieta dijo...

Ay profesores que merecen llamarse maestros, nos marcan o nos muestras lo fertil que puede ser nuestra esperanza de vida, otros....no merecen nada, los invade el rencor y el resentimiento y se desquitan con los chicos.! Para ser profesor hay que sentirlo, yo hago clases en una universidad y siempre digo " el dia que no me entretenga de venir a enseñar lo que humildemente uno sabe hacer, ese dia me voy solita para mi casa".

angela dijo...

Tía Elsa, a veces por nuestra cabeza pasan ideas desgarradoras y que nunca debían de llevarse a la práctica pero ¡ quién sabe el porque! ... de ese tremendo drama .Muchas veces nos parece desacertado lo que los demás hacen pero detrás, seguro que hay mucha soledad, mucha tristeza, mucha amargura sin eso su decisión no tenía sentido... Elsa, un relato triste que tú nos han dejado y que seguro ella, te leyó.Un abrazo y feliz fin de semana

toñi dijo...

A veces ignoramos que hay mucha gente a nuestro alrededor que nos quiere y nos necesita. Quizá si todos lo demostrásemos más a menudo, los momentos bajos serian mucho menos para todos.

Un abrazo Elsa

Abuela Ciber dijo...

Terrible decision, dejando el entorno adolorido.

Cariños

DIÁDOCO dijo...

Llevo cuarenta y cinco comenzando CURSOS de PRIMARIA, SECUNDARIA; DE BACHILLERATO, cuando la esnseñanza era enseñanza,ahora, pocos años de ESOOOOOO,...Siempre uno rejuvenecía con el contacto de los nuevos grupos y una generación comienza...¡Es hermoso enseñar!Yo tengo la satisfacción de haber dado a la sociedad magníficos médicos, pòlíticos, periodistas,etc., sobre todo, hombres que saben cumplir con el deber de ser auténticos caballeros, personas auténticas. Voy a seguir contando lo nuestro, lo de nuestros clásicos españoles y europeos, nuestra cultura grecolatina y toda la cultura judeocristiana.Somos producto de lo que dieron nuestros antepasados, nuestros ancestros.No lo debemos olvidar.Invito a que pase por mi blog, ahora vengo del de Demófila.Voloveré. Un abrazo cálido

OLGUIS dijo...

tu blog tiene temas muy interesantes.
Saludos
Olguis.

Maite dijo...

Que tristeza que alguien con tan buen corazón se haya sentido tan solo y cansado para tomar una decisión así.
Un abrazo Tia Elsa.